Una nueva normalidad para el cine latinoamericano

Foto de Lê Minh en Pexels

Por: Iván Valencia
@IValenciaSoy

La pandemia por COVID-19 le puso un freno de mano a la producción de cine en todo el mundo. Un claro ejemplo es en Uruguay, en donde 20 producciones se suspendieron, perdiendo 900 000 dólares en salarios. Por la misma razón, en México, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) informó que se pospusieron alrededor de 46 producciones. El cine latinoamericano está en peligro y tendrá que adaptarse y buscar soluciones si quiere sobrevivir.

Ante esta problemática nace una dicotomía interesante; por un lado las personas están consumiendo cada vez más cine desde sus casas, pero por el otro la industria se está quedando sin contenidos para satisfacer la demanda. Basta con mirar algunos de los más recientes estrenos en Netflix, como Hollywood (2020),  en los que el audio doblado al español  no estuvo disponible a la par del estreno. Si la situación no mejora, existe la posibilidad de que en algún momento el contenido del que se nutre la industria del cine no sea suficiente. 

En países como Argentina y Uruguay ya se están tomando cartas en el asunto. La Asociación de Directores (DAC) en Argentina estableció un protocolo para que los rodajes se realicen de manera segura. Del mismo modo, la Asociación de Productores y Realizadores de Cine del Uruguay (Asoprod) y la Cámara Empresarial de Productoras Publicitarias del Uruguay (Ceppu) elaboraron un protocolo sanitario para el regreso de los rodajes a su país. Dentro de las medidas generales destacan la desinfección y el lavado de manos constante, tránsito de tarjetas de memoria en bolsas, evitar compartir el viewfinder, el uso del cubrebocas, así como el trabajo con el mínimo de personal posible. 

De igual forma en México la Secretaría de Cultura en la Ciudad de México instauró una guía técnica para el regreso a las labores cinematográficas. Dentro de esta propuesta se establece que las personas con tos, fiebre o dificultades para respirar tendrán que suspender sus actividades, del mismo modo será necesario que los trabajadores cambien sus cubrebocas cada tres horas por unos nuevos. A nivel nacional la Asociación Mexicana de Filmadoras (AMFI) y la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica (CANACINE) crearon un Comité de Seguridad de la Producción Audiovisual para definir las medidas que se llevarán a cabo con el regreso de los rodajes; en ellas resalta la realización de la prueba PCR COVID 19 de forma contínua.

Si bien las precauciones sanitarias propuestas en países como Chile, Brasil, Panamá y los países ya mencionados son en su mayoría similares, pasarán algunos meses para poder ver la verdadera eficiencia que estas puedan tener en cada uno. Sólo queda esperar y mantenerse a la expectativa ante lo que ocurra en esta industria, esperando que las obras que retrasaron su estreno tengan éxito y que las producciones y los quienes las hacen posible se puedan adaptar a esta nueva normalidad.

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