Monos: la iniciación

Por: León Cuenca
@leonstoned

Monos (2019) es el segundo largometraje de Alejandro Landes, donde vemos a un grupo de ocho guerrilleros adolescentes que se encuentra en la montaña, su misión: cuidar a una rehén de la Organización. Asimismo, observamos las dinámicas de esta pequeña célula, que si bien está determinada por la disciplina militar, no deja de ser un grupo de niños a punto de convertirse en adultos.

Entre los muchos aciertos de esta película destaca el trabajo visual, el cual nos sitúa en un principio en una montaña aislada del mundo, espacio donde conoceremos a los Monos y su única conexión con el exterior. El empleo de planos muy abiertos en ciertos momentos refuerzan la idea de la reclusión en la que viven, así como la presencia de las nubes y la niebla de la montaña. En esta primera parte es también donde ocurren los momentos más íntimos del grupo, sus rituales, la exploración de su sexualidad y la definición de su identidad colectiva. La segunda mitad de la película transcurre en la selva, donde afloran los instintos más salvajes de los personajes, y comienza la desintegración y la decadencia.

Las actuaciones son otro aspecto bien logrado, la mayoría del elenco consta de actores no profesionales, con las excepciones de Julianne Nicholson y Moises Arias, no obstante, logran transmitir la complejidad de los personajes que interpretan, con verosimilitud e incluso naturalidad. El propio director, en diversas entrevistas, menciona que no era su intención realizar una película sobre la guerrilla o sobre el conflicto armado en Colombia (aunque este sirve de escenario) sino hacer una obra capaz de trascender ese contexto y hablar de temas más universales.

En este sentido, considero que uno de esos temas es la iniciación; Sally Nichols, en el libro Jung y el Tarot, menciona que esta se produce en ciertos momentos de la existencia, en los que la vida exige una transición hacia nuevos caminos: “Es un momento horrible, pues hemos de abandonar las costumbres probadas y experimentadas para confiarnos a modos de vida desconocidos y nunca vistos. Esto exige sacrificio y coraje.” La película habla de un conflicto que se ha desarrollado por más de sesenta años en dicho país; no obstante, lo sitúa en el contexto y desarrolla un mundo aparte. Un universo propio en el que el principal protagonista es el grupo y su transición hacia la adultez.

Asimismo, la autora menciona que “en estas ocasiones nos sentimos traicionados por la vida, humillados y desposeídos de todo orgullo así como de nuestra persona”. La iniciación pues implica una transformación radical en cada individuo, que lo llevará a cuestionarse todos los aspectos de la vida que parecían inamovibles. Sacrificio de lo hasta ahora conocido, y coraje para entregarse a su destino. Monos cuenta con varios protagonistas: Lobo, Patagrande, la Dra. Watson, pero, es en el último de ellos, Rambo, en quien vemos este proceso, cuestionando cada una de sus acciones y las decisiones del líder, hasta terminar por separarse de la manada y del mundo que conoce, con incertidumbre y angustia en la última mirada que nos dirige.

Monos es sin duda una de las producciones más ambiciosas de estos últimos años, que exhibe grandes logros técnicos; y aunque la narrativa no es la más accesible e incluso puede incomodar en ciertos momentos, ya que nos presenta una cotidianidad cruda, propia de los conflictos bélicos, en donde violencia y supervivencia van de la mano y exigen sacrificar la humanidad de los integrantes del grupo; se convierte en una propuesta que muestra las mejores cualidades del cine latinoamericano.

Alquílala registrándote y disfruta de Monos a través de nuestra alianza con Eyelet:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *