El claroscuro en el cine mexicano

Claroscuro - Río Escondido

Foto de Gabriel Figueroa, película Río escondido, 1948

Por: Francisco Franco
@6_franck_6

El claroscuro nace como técnica pictórica en el siglo XVI, en el periodo artístico conocido como cinquecento. Los pintores italianos y flamencos comenzaron a ensayar esta técnica que tuvo su apogeo durante el barroco.  Su propósito era resaltar elementos importantes que sumarán simbolismo a la obra. Con el cine como nuevo arte, los realizadores pretendían crear la ilusión de volumen  mediante contrastes fuertes (unos iluminados y otros ensombrecidos) para destacar más efectivamente algunos elementos a través de la utilización de las sombras.

Más tarde, durante el expresionismo alemán a principios del siglo XX, esta técnica adquirió importancia narrativa. Los expresionistas se sintieron atraídos por su eficacia para añadir dramatismo a las escenas y por mostrar con intensidad los sentimientos de los personajes. 

El artista, al plasmar su visión subjetiva acerca de todo lo que le rodea, se sirve de deformar el espacio, el color y la luz, por lo cual esta técnica se diversificó con el paso del tiempo hasta impactar en la forma de fotografiar las películas en el cine mundial, Más tarde, el claroscuro fue retomado por Hollywood en el llamado “cine negro”, y, al mismo tiempo, se empezó a utilizar en México. 

Andrea Castrejón sobre el claroscuro en el cine mexicano. Andrea Castrejón, quien estudió Dirección de Fotografía en la Universidad del Cine en Buenos Aires, Argentina. Ha dirigido la fotografía de cortometrajes en fílmico y digital; también ha impartido clases y talleres para diversas universidades y en la Casa de la Cultura de Celaya. El “tripié humano” radica actualmente en la Ciudad de México.

¿Cómo fotógrafa cuál es tu opinión sobre el uso  de los claroscuros en el cine?

El claroscuro es una herramienta que nace con el objetivo de generar sensaciones de intriga con una connotación de misterio. Es una muy buena herramienta sobre todo en momentos muy importantes cuando se presentan identidades.

Al usar sombras muy duras con un ratio de cero a uno se permite mostrar solo la información que queremos mostrar y eso aporta  a la historia. Me parece que es una técnica que aporta tanto a la estética como a la narrativa, pero el abuso de la misma puede jugar en contra.

¿Cómo crees que esta técnica impacta en la narrativa de una historia?

Se puede utilizar de muchas formas: en una elipsis de tiempo que nos permita ver la manera en que cambia la luz, y de esa forma identificar el paso del tiempo, también para marcar la dualidad, por ejemplo, en los caminos de Caperucita roja, un camino puede estar en penumbra y el otro bien iluminado y de esa forma dar un indicio de la historia. Otra forma es partir de las sombras, es decir, proyectar sombras que te muestran algo sin que esté ahí físicamente.

¿Has utilizado esta técnica en alguno de tus trabajos?

Generalmente trabajas en conjunto o sobre lo que te marca un director. No he tenido la oportunidad de trabajar con directores que me pidan un claroscuro, además, el claroscuro se encuentra encasillado en ciertos géneros como terror o suspenso, y si tu película es de amor no es conveniente utilizar un claroscuro, ya que tiene una connotación de no ternura y de no ser visualmente acogedor.

Un ejemplo que se me ocurre es en Putrefacto (cortometraje dirigido por Mauricio Salas). En una escena cuando el niño le devora el cuello a su mamá se grabaron las sombras de dicha acción; de esta forma, el espectador piensa que el niño se está comiendo a esta persona sólo a través de las sombras, entonces, como solución técnica a escenas más complicadas, el claroscuro es una muy buena herramienta.

Otro cortometraje donde he recurrido al claroscuro es en Rangnarok, el cual grabé en Buenos Aires. En este cortometraje el director decía que los personajes emergían de la oscuridad, y en ese momento con los recursos que tuve  simplemente puse una luz cenital y la recosté de forma triangular. De esa  manera se creó un ambiente completamente negro, y a medida que la actriz se acercaba, se iluminaba, creando un claroscuro cuando emerge de la oscuridad y literalmente va a hacia la luz.

¿Consideras que esta técnica se ha explorado lo suficiente en México?

Yo creo que conscientemente no, como te dije anteriormente, siempre la usan como esa herramienta con la misma connotación. No creo que esté lo suficientemente explotada para generar otro tipo de sensaciones o para contar otros aspectos del personaje o de la historia. Sí considero que no está tan diversificada; se encuentra encasillada y me parece que habría que  explorarlo más, desencasillar el claroscuro y darnos cuenta que tiene más usos y más connotaciones que podrían aportar mucho más dentro de la historia.

¿Crees que el claroscuro ha marcado un antes y un después? Es decir que ha tenido una relevancia histórica en el cine.

Sin duda, yo creo que los reyes del claroscuro son los expresionistas alemanes y que en el cine silente hay estos claroscuros, pero porque es intrínseco al material, es intrínseco a la época, ellos no pensaban “vamos a hacerlo en blanco y  negro” o sea no tenían de otra, pero los expresionistas alemanes tenían esta manera de hacer esas geometrías, esas perspectivas: simular ventanas, simular edificios, simular casas mediante claroscuros, yo creo que hicieron de ese parteaguas una herramienta cinematográfica.

Pero en el cine mexicano, tal vez a la par del cine negro hollywoodense, están todas las películas de Gabriel Figueroa, quien es el fotógrafo mexicano por excelencia que manejaba ciertos contrastes de luz que creaban ciertos claroscuros, la verdad no sé si los hacía de manera consiente porque era un fotógrafo muy celoso de su trabajo, muy reservado, era muy mamón, pero sin duda era un erudito de la fotografía.

Ya que mencionaste a Gabriel Figueroa ¿qué opinas de su trabajo?

Yo creo que el que pega primero pega dos veces, y él cómo pionero en la fotografía tuvo esta oportunidad de dar un aporte realmente fotográfico al cine mexicano y que realmente en la producción cinematográfica seria la iluminación como algo importante, lástima que no haya un registro de su legado  en términos de cómo lo hizo, de tecnicismos en cómo pensaba la luz, cómo hacía para iluminar y pintar estos paisajes a través de los contrastes en blanco y negro. 

Me hubiera gustado verlo iluminar una película a color y a lo mejor ahí se vería realmente quién es Gabriel. Pero claro que es un pionero de gran importancia como fotógrafo y un maestro en el manejo de la luz. Hubiese estado chido trabajar con él, estar en un set y ser dirigido por él como director de fotografía. Seguramente hubiera sido algo interesante.  

¡¡Fotografazo!!

¿Qué obras son para ti las que mejor ha utilizado este recurso? 

Creo que el cine hecho a blanco y negro por los franceses, por ejemplo Godard, Truffaut y todos estos que tenían la intención de romper con la institucionalización del cine, porque veníamos de Hitchcock y todos estos gringos que querían todo completamente iluminado, yo creo que los franceses retoman el claroscuro. 

¿A color? 

París Texas (Wim Wenders) tiene ciertos claroscuros que estoy segura están totalmente  pensados. Jodorowsky también, hace estas películas a color con una estética bizarra y usa mucho el claroscuro. Ahí te puedes dar cuenta que está diseñado el claroscuro y no como casualidad natural del blanco y negro 

En tu experiencia ¿qué es lo fundamental al momento de crear un claroscuro?

Lo principal es que la parte que se busca este obscura, también que esté iluminada y más tarde que se retoque en postproducción, porque, como sabemos, el negro es ausencia de información, es como si grabaras una ventana sobreexpuesta: no hay posibilidad de decir “en post le bajo y voy a poder ver el exterior”, porque de origen estas grabando algo donde no hay información tanto para lo obscuro como para el iluminado.

Por ejemplo, en Putrefacto le propuse a Mauricio que en la escena donde la mujer entra con una vela a un cuarto completamente oscuro, el cuarto se iluminara con temperatura de vela para simular lo mejor posible que toda la luz provenía de esa sola vela, y que en post lo oscureciera o le pusiera una máscara…en fin, sí yo grababa sólo con una vela en digital se crearía ruido visual, se crea un granulado. En resumen, si quieres que se vea negro de cualquier forma, tienes que iluminar y cortar la luz con banderas o con otro tipo de artefactos, y seguramente en posproducción lo podrás hacer más negro.

Sólo queda decir que es importante buscar de qué manera puede sumar ese claroscuro y cambiarle la connotaciones, utilizarlo para muchas otros fines, diversificar el claroscuro, hacer un abanico de usos en diferentes aspectos que quedan a criterio de cada quien y tomar una decisión estética y narrativa que más allá de causar una sentimiento genere confusión. Y experimentar, probarlo antes de grabarlo, ir a locación y probar ese claroscuro para saber si funciona y si se logra.

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