Las elegidas: ¿Prostituirse o morir?

Las Elegidas - Celuloide Latino

Por: María Gómez
@incognitaazul

Las elegidas (2015) del director David Pablos, nominada en la 68 edición del Festival Cine de Cannes, cuenta la historia de Sofía, una niña de 14 años que se enamora de Ulises, quien legitima la prostitución como el negocio de su familia. 

El filme trata tres conceptos claves; la inocencia, la prostitución y la violencia, todos mediante una rutina de cacería por parte de la familia de Ulises (el papá, el hermano y la madre); es una rutina que se retrata en el largometraje a través del mismo vestuario, un mismo diálogo y un motivo: encontrar jóvenes y niñas que sirvan para prostituirse. 

Gracias a cómo se evidencia el negocio de la prostitución, se puede ver que es algo que subsiste gracias a una cadena de operaciones previas:

  • Un hombre que le quita la inocencia a la mujer, haciendo que confíe en él.
  • Un hostal que se encarga de ser la jaula
  • Un transportador que lleva los sueños rotos
  • Una institución policial que legitima la prostitución

La manipulación y el engaño es a través de la práctica de hacerlas sentir importantes, acto que demuestra, que al final, la única manera de engañar a una mujer es a través del cariño.  Sin embargo, David Pablos tiene la intención de generar un contraste que se deriva del tono inicial del filme (el coqueteo y la prueba de un amor inocente entre Sofía y Ulises) ante el cual el espectador no sabe que ese amor no era real y tenía un propósito más oscuro, lo que cambia por completo el tono.

Las mujeres de la Casa de putas (la jaula donde tienen a las mujeres) aprenden a crear una hermandad y una fortaleza entre ellas, a pesar, o más bien, por las circunstancias en las que están obligadas a vivir. Cada una de esas mujeres, además, tiene que tomar la decisión de  prostituirse o dejarse matar, sin ninguna alternativa.  Ahora bien, el mecanismo de Marta para sobrellevar la prostitución es drogarse para no sentir nada, por su parte, Ulises usa el mismo mecanismo para no encariñarse de su próxima víctima.

Un elemento narrativo interesante que usa la película es hacer una elipsis a través del sonido; Sofía ve en un efecto Kuleshov a los hombres con los que tiene que acostarse, y el sonido representa el momento en el que Sofía y el cliente están teniendo sexo. La música incidental también tiene un rol importante en la narrativa, porque ayuda a sentir empatía con las mujeres y con Sofía, al desistir vivir su vida y obligarse a trabajar (esto se siente alrededor de la situación de planos detalles de las mujeres con la pantalla dividida).  Y la luz, no menos importante, genera ese contraste anteriormente mencionado; al principio es cálido, luego se vuelve el retrato de una ciudad fría y pálida. 

Es intrigante pensar que Las elegidas cuenta dos historias al mismo tiempo, la de Ulises y la de Sofía. En el arco de transformación de los dos personajes es importante ver cómo Sofía puede amar y luego odiar a Ulises, y en Ulises se refleja quizás que el ser humano en sí mismo no tiene maldad, si no que es la sociedad la que se encarga de corromperlo. Ulises, gracias al negocio familiar, perpetúa las mismas conductas de agresión y manipulación, con la única diferencia de que se engaña a sí mismo pensando que todo el mal que causa vale la pena porque es para salvar a Sofía del destino que él mismo construyó para ella. Ambos compartirán un mismo final, en el que no importarán sus esfuerzos por salir del negocio de la prostitución. 

La emoción que predomina en la película es el miedo, el miedo a hablar de lo que está mal en un mundo en donde tienes un revólver apuntando en la sien. Y es esta misma reflexión la que transmite Las elegidas hacia su final.

Sin embargo, en la linealidad de la historia confunde ver un final alternativo en el que Sofía se escapa, y luego, en el final de la película, Sofía acepta la salvación de Ulises, cerrando con un plano contemplativo de ella mirando a Ulises, un verdugo que sin necesidad de quitarle la vida a su cuerpo, le fue arrebatando la vida a su espíritu. Es aquí donde es importante resaltar que el espectador tiene un rol importante en el filme, porque debe descifrar la historia con las herramientas que se le brindan, una historia que cuenta con diferentes interpretaciones. 
No veo a Las elegidas como una denuncia en sí misma, sino más bien como un drama que explora las sensaciones y los miedos más humanos con un carácter intimista.

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