Muerte y Eros

No mires para abajo - Celuloide Latino

Por: María Gómez
@incognitaazul

No mires para abajo (2008) es un filme de Eliseo Subiela (Argentina) que cuenta la historia de Eloy, quien al morir su padre empieza a reconocerlo a través de sus recuerdos y de experiencias que vive cuando es sonámbulo. Una de esas noches cae en el mundo de Elvira, donde el camino hacia el descubrimiento de su sexualidad solo estaría empezando. 

Eliseo Subiela es reconocido por traer el realismo mágico a la pantalla, por narrar acerca de aspectos de la vida que los humanos luchan por descifrar; en esta película en específico habla de la muerte y el placer. Sus filmes carecen de una saturación; se muestra la vida en tonos pálidos, sin embargo, lo que le brinda el color a sus entregas son los guiones meticulosamente bien escritos a través del desarrollo de situaciones que permiten conocer al personaje mediante su propio descubrimiento (de su inconsciente), además, la particularidad, y lo que hace tan espectacular el filme, es la poesía de lo erótico. 

Podría definir a No mires para abajo con una de las frases de Eloy: “Viajar en un orgasmo”, Eloy se adentrará por la puerta de Adoratriz (la vagina de Elvira) para conocer el mundo y a sí mismo. Así pues, en tiempos de desgracia, el hombre busca encontrar el eros aunque a veces también saltará accidentalmente hacia él como lo hizo Eloy.

Hay varios aspectos que se pueden resaltar de la manera en la que fue pensada la película, entre ellos su carácter intimista que permite producir diferentes emociones (soledad, pérdida, amor) gracias a la duración de los planos y su carga emocional. La música incidental es en demasía acertada, no tiene el papel de acompañar las escenas, si no de narrarlas a través del subtexto del realismo mágico o de lo irreal, un ejemplo claro es la música que siempre acompaña a Eloy cuando camina al frente de los muertos que se sentaban a tomar el sol. 

No mires para abajo juega con elementos tan simbólicos como lo son los aspectos meteorológicos, en cómo estos influyen para que el espectador pueda discernir el sentir del personaje, por ejemplo, la lluvia para la pérdida y el sol para el amor. E inclusive, el dispositivo narrativo, que es implícito en la historia, es concebir las puertas como las entradas a mundos intangibles, lo cual también se define con una de las frases de la película: “Mi barrio limita con el país de los muertos, todos los días yo cruzo la frontera. 

Así como existen metáforas que no se perciben a través de lo material, los espacios en los que los personajes habitan también tienen el sentido de narrar; Eloy vive en una terraza, lo que define quién es: está buscando una iluminación por encima de lo mundano. Por su parte, el jardín en el que Elvira le regala la planta para que Eloy la cuide son los recuerdos de felicidad es un sitio que significa compromiso (por la eterna complicidad de la necesidad del agua que necesita para vivir una planta), entonces, los lugares dejan de ser sólo lugares y adquieren un sentido gracias a las experiencias que en ellos habitan. 

Es una película que en definitiva no deja de sorprender y mantiene atento al espectador a través de la transformación del personaje en su estructura circular de la narrativa, en la que Eloy termina en el mismo punto donde empezó, con la lluvia y la pérdida.

No mires para abajo se encuentra disponible online en cine.ar

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