‘Iwianch, el diablo venado’, una creación orgánica y a distancia

Iwianch - Celuloide Latino

Entrevista con Jacobo Martínez, diseñador sonoro

Por: Emmanuel Tovar
@emmanueltovar_

El documental Iwianch, el diablo venado, ópera prima del director José Cardoso, verá su estreno internacional en la segunda parte del 42 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, Cuba.

A finales del año pasado, del 3 al 13 de diciembre, el festival proyectó su primera parte con aforo reducido y todas las medidas de cuidado sanitario. En palabras del festival, hubo una importante selección de películas representativas del panorama de la región y del mundo.

Con la frase en sus carteles “Lo que recetó el doctor”, el festival regresa con una segunda dosis durante el mes de marzo, en la cual se incluirán todas las películas de las competencias tradicionales que comprenden un total de 92 producciones, 79 largometrajes y 13 cortometrajes.

En la sección Pueblos y Culturas Originarios, Iwianch, el diablo venado se proyectará el próximo 11 de marzo en La Habana. La película es un documental que utiliza aparatos narrativos de la ficción para contar su historia, fue filmada con apoyos gubernamentales de Ecuador en el Amazonas Ecuatoriano y está hablada en español y achuar. La sinopsis nos cuenta:

Una enigmática presencia ronda la profundidad de la selva amazónica, donde un adolescente indígena Achuar ha desaparecido. Durante la búsqueda del joven, su familia decide consultar con un Chamán, quien, sumergido en un trance, revela que al joven se lo llevó el diablo, pero que ha intervenido mostrándole el camino de regreso a su hogar. En espera de su retorno, se rozan secretos de la selva onírica y visiones amazónicas sobre la vida después de la muerte, que desvanecen los conceptos de realidad del documentalista.

Iwianch, el diablo venado

A propósito del estreno de este documental, pude platicar con Jacobo Martínez, diseñador sonoro y mixer de la película, quien tiene más de 25 años dedicado al audio para cine, y que ha recibido distintos reconocimientos nacionales e internacionales por su trabajo en distintos proyectos, tales como: Lecciones para Zafirah (2011), Armadillo Fronterizo (2009), De la vista nace el amor (2007), El color de los olivos (2006), entre otros.

Jacobo cuenta que el proyecto ya tiene muchos años gestándose y que su primer acercamiento a él fue cuando José Cardoso era su alumno en un curso del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) en México. 

“Él tomó el curso porque, como todos, que somos de países no desarrollados o con una industria cinematográfica fuerte, quería aprender a hacer de todo para no tener que pagar a todo mundo. Y me dijo: ‘quiero hablar contigo, la verdad ya me di cuenta que es más complicado de lo que yo creía, traigo este proyecto y lo quiero sacar adelante, pero quiero que tú lo hagas, ¿cómo ves?’. Pero no levantaba el dinero para hacerlo. Él originalmente lo había planteado como un cortometraje y consiguió el apoyo para eso, pero no tenía dinero para hacerlo largo”.

Jacobo Martínez

Sobre el proceso creativo, Jacobo se siente bastante feliz con el resultado y nos platica cómo fue el proceso creativo para conseguir el sonido del documental.

“Es el primer proyecto en el que trabajo con la música encendida todo el tiempo. Normalmente lo que pasa, es que hay un choque entre la música y el diseño de audio, el músico hace demasiada música y luego no entienden narrativamente qué se quiere contar y nada más quieren llenar de emoción porque sí. Aquí fue una sorpresa agradable. El músico tiene ideas muy buenas, mezcló la música y cierta instrumentación tradicional de las tribus amazónicas con cosas electrónicas, quedó algo fantástico. Insisto, nunca me había pasado, pero todo el tiempo tenía la música encendida y diseñaba junto con la música porque todo estaba perfecto, fue una amalgama muy peculiar que no me había pasado. A nivel sonoro es un viaje”. 

Debido a que Jacobo se encuentra en la Ciudad de México y José Cardoso en Cuenca, el desarrollo del diseño de sonido tuvo que ser a distancia.

“Ya habíamos hecho un proyecto, él en Sudáfrica y yo aquí en la Ciudad de México, todo gracias al internet. Antes hubiera sido imposible, pero por cómo ha ido avanzando la tecnología, es muy bueno para estas oportunidades de poder trabajar en producciones en lugares que no son en el país en donde vives. Obviamente se necesitaba cierto nivel de confianza, si él fuese un director de estos control freaks que todo quieren estar manejando no hubiera sido fácil o quizá posible. En realidad, a veces no teníamos contacto diario, pero cuando lo había platicabamos mucho, le pedía mucho y hablábamos mucho de la historia. Fue muy interesante y todo por teléfono, ni siquiera teníamos video llamadas, había pocas realmente, y bueno, yo le mandaba avances. El director tenía muy claras muchas cosas, me permitió aportar, es de esos proyectos en donde todo embona, lo único que no embonó fue la pandemia, tristemente”.

Iwianch, el diablo venado

La película ya había conseguido un distribuidor en Brasil, quien comenzaba a mover el documental a diversos festivales internacionales de reconocido prestigio como el de Cannes, sin embargo, la pandemia ocasionó que todos ellos fueran pospuestos o directamente cancelados. No obstante, un año después del inicio de la pandemia, Iwianch, el diablo venado por fin verá la luz y Jacobo nos cuenta cómo se siente.

“Estamos muy contentos. Por un lado, yo quisiera que la exhibieran hasta que ya no haya pandemia, ya que todos podamos ir al cine, pero pues eso va a llevar mucho tiempo todavía. Porque no va a ser una salida instantánea, esto va a ser gradual. Retomar la vida como antes nos va a tomar mínimo otro año. Entonces, creo que está bien, además de que en Cuba tienen muy controlada la pandemia y no tienen los problemas que tenemos en otros países. A mí sí me gustaría que el público la pudiera ver en 5.1 que es cómo se mezcló, porque sí tiene mucho trabajo de eso. Verla en estéreo no es la misma experiencia, pero bueno, al final también es un proyecto que lleva mucho tiempo en gestación y que ya vea la luz siempre es bueno para todos, mentalmente siempre es bueno. Insisto, la proyección era muy diferente, era buena a nivel internacional y ahorita está un poco incierta. Ojalá pueda retomar su curso”.

La película espera una proyección desde el 23 de marzo durante el 59 Ann Arbor Film Festival en Michigan, Estados Unidos, y una más en el Festival de Cine Latinoamericano de Toulouse, en Francia, como parte de la sección Descubrimiento documentales, aún sin fecha confirmada. El resto de las películas que forman parte de la selección oficial del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de la Habana puede ser consultado aquí.

Mira el trailer: