la selva en sí misma
la selva en sí misma

la selva en sí misma

Crítica de Selva Trágica (2020), de Yulene Olaizola

Por María Gómez
@incognitaazul

Selva Trágica está ambientada en la selva maya en el sur de Quintana Roo, donde la economía local se centraba en la extracción del chicle; alrededor de esta realidad se construye la historia de una película que acuña muy bien su nombre a las tragedias y a la lucha latente de cada personaje por sobrevivir en la selva y en su inmensidad, donde los crímenes se ocultan entre las plantas y los animales, donde la moral no existe. Es así como retrata el cotidiano de los trabajadores, cómo interactúan entre sí y entre los competidores que atentaban contra su mercancía, cómo resuelven sus conflictos en una selva que tiene su propia ley. 

El primer y el último frame de Selva Trágica delatan y descifran lo que se va a ver en todo el filme, siendo justo lo necesario para enamorarse de ella, cuya excepción no es la selva trágica. En el primer frame vemos un árbol herido rodeado de la espesura de la selva, y en el último, una mujer y un hombre siendo absorbidos por la inmensidad de esa selva; imágenes cargadas de magia y poesía. También vemos a Agnes, una mujer vestida de blanco que recorre la selva acompañada de otra mujer y un hombre (Francis), quienes parecen que escapan. 

A través de esto se presenta el objetivo de los personajes de no dejar ningún rastro, asimismo, alrededor de los primeros minutos el espectador recibe la información sobre la razón de la huída de ella —el no querer casarse con un hombre obligada—. En paralelo, vemos al hombre blanco del cual Agnes escapa. Entre tanto, Agnes es encontrada por un grupo de trabajadores mexicanos que extraen chicle, quienes complementan la historia y no dejarán de encontrarse con el sujeto del cual Agnes huye. 

Es importante resaltar que el desarrollo de los personajes converge directamente en su contexto, en éste caso, la selva, lo que permite entrever sus deseos y miedos más íntimos. Pero la selva no es solo un lugar ni una locación: es un personaje en sí mismo, y la voz en off que distingue a la película se puede interpretar como la voz de la selva. Entonces, la historia en sí se desarrolla con base en el rol de la mujer, representada por la selva y por Agnes, y en cómo  los hombres de intenciones débiles reaccionan en presencia de ésta. 

Y es justo la voz en off la que podría ser el elemento más importante de todo el filme. Es la voz de de una mujer llamada Xtabay y su leyenda, lo que permite sentir un espíritu mágico y ver elementos fantásticos tales como las flores en la tumba de la mujer que acompañaba a Agnes, o ver a Agnes con una pata de caballo y una de gallina. En realidad, la leyenda intenta demostrar la nobleza del ser para que, después de su muerte, florezca el terreno. 

Estos aspectos fantásticos pueden interpretarse bajo el realismo mágico, porque suceden en la realidad mediante las alucinaciones de los hombres. El realismo mágico también permite que el espectador forme su propio universo a partir de los elementos que el filme brinda, además, su carácter ambiguo brinda la libertad para construir diferentes comprensiones y, quizás, esa también es la magia de la película. 

Ahora bien, en términos técnicos se vale de metáforas en la imagen como el leitmotiv —elemento que se repite a lo largo de la película—, encuadres que se ven extremadamente cuidados, además de previamente analizados, resaltando siempre la simetría con un objetivo de narrar dentro del paisaje. También, se hace uso de primeros planos, lo cual sirve para aumentar la tensión al acercarnos a los rostros de los personajes. Estos son acompañados siempre de sonido ambiente, que en conjunto con los planos sirven para premeditar algún acontecimiento importante.

Además, el sonido está compuesto por el sonido ambiente, por la música incidental con un carácter sútil y el diálogo, que, además de tener la intención de narrar lo que está fuera de cuadro (o lo que sucede en el tiempo pasado del presente de la película), también tiene una intención poética; de conmover, de contemplar el universo de la película y la selva en sí misma. 

Por último, en cuanto al vestuario, cabe contemplar que es un elemento clave de la película, ya que es la única manera para entender la época en la que transcurre, es decir, la década de los 20.

Selva trágica esta disponible en Netflix.

Trailer

Selva Trágica