“No queremos otro calor que el fuego de tus besos”
“No queremos otro calor que el fuego de tus besos”

“No queremos otro calor que el fuego de tus besos”

Crítica de Akelarre (2020), de Pablo Agüero. España, Argentina.

Por Kathia Jiménez
@Alegria_Kath

“Su juez que las quema se siente fascinado por ellas […] Primero, hay una pasión popular, el amor por lo maravilloso y horrible, el placer de tener miedo […] Añadid un toque de vanidad: cuanto más terrible y furioso muestran estas hábiles mujeres al Diablo, tanto más se jacta el juez de domar a tal adversario. Saborea su victoria, se pavonea en su tontería, triunfa con su loca palabrería.”

Jules Michelet. La bruja. 

“Una bruja es una persona que hace mal a otras”, afirmó Ana Ibarguren, protagonista del filme español Akelarre (Pablo Agüero, 2020). Corre el año de 1609 en el País Vasco. Como cada temporada, los varones emprenden un viaje en altamar hacia el Nuevo Mundo, dejando en total soledad a las mujeres del pueblo. Curiosamente, se liberan de ella realizando extraños bailes en medio del oscuro bosque, mientras esperan la luna llena que anuncia el retorno de sus marineros. Es entonces cuando la Santa Inquisición ha emprendido la cacería de brujas, instalándose en el convento del pueblo y haciendo prisioneras a Ana, Katalin, María, Maider, Olaia y Oneka, presuntas brujas. Sin embargo, los enviados de esta institución —el juez y el consejero— nunca han visto el Sabbat de las brujas, mejor conocido como ‘aquelarre’. A cada provincia que han ido, ninguna hechicera les ha descrito o mostrado el evento. Las arrestadas se han percatado de la obsesión que tiene este par por conocer cada vez más sobre este ritual, por lo que deciden jugar a ser siervas de Satán, ofreciendo presentarles el Sabbat en luna llena. 

Las brujas son personajes recurrentes en el género de terror. Sabemos que son seres malignos y peligrosos, aunque pocas veces sabemos por qué. Considerando algunas propuestas más recientes, este arquetipo sirve de pretexto para proponer una perspectiva que mezcla el suspenso con elementos históricos y culturales, explicando sus orígenes o razones de ser. Dichas propuestas acercan al público a las supersticiones que propiciaban el pánico colectivo en una época en donde la mujer está sujeta a los dictados morales de la Iglesia y el hombre. Cualquier cosa que esté fuera de los preceptos canónicos, es acusada de herejía. Por tanto, la mujer sola, libre, danzante, de estrecha conexión con la naturaleza y sus remedios curativos, supone un pacto diabólico. 

Muestra de ello es La bruja (Robert Eggers, 2015), película que nos adentra en Nueva Inglaterra, a principios del siglo XVII, en donde una familia extremadamente religiosa comienza a experimentar sucesos paranormales. La única ilesa es la hija mayor, Thomasin, quien a diferencia de su familia, carece de cualquier perversión. Al encontrarse sola, realiza un pacto con el Diablo, último que había permanecido en forma de macho cabrío negro a lo largo de la historia. Lo anterior deja varias posibilidades, entre ellas, suponer si había un pacto previo entre ellos o si todo había sido planeado. Algo similar sucede en Akelarre. 

Agüero nos manipula, haciéndonos creer, por un lado, la inocencia y astucia de las mujeres que sólo quieren salir libres y que bailan sólo por diversión. Por otro, hace ver al juez como un verdadero diablo que disfruta escuchar y ver los relatos de Ana sobre cómo ella y sus amigas desean el calor del fuego de los besos de Satán. Finalmente, el padre del convento nos ofrece ciertas justificaciones a los comportamientos de las presuntas brujas: son mujeres que pasan medio año solas, vulnerables ante cualquier influencia que se encuentre en la zona fronteriza colindante con tres reinos, incluyendo la de los musulmanes, los judíos y otras falsas religiones traídas del Nuevo Mundo. Sin embargo, queda abierta la interpretación del clímax y desenlace del filme: ¿Eran realmente brujas, o jugaron a serlo para evitar la hoguera? ¿Era un aquelarre genuino? 

Por lo anterior, no es gratuito que el año en el que sucede la historia sea 1609, tiempo en el que, según Jules Michelet, fueron examinadas 500 mujeres marcadas con el signo del diablo, y 60 u 80 fueron juzgadas 1. El filme apela a la inhumanidad e incomprensión de una empresa que tiene derecho a matar en nombre de Dios. 

Por otra parte, también debemos aceptar que en algunos sectores se ha defendido a la figura de la bruja, principalmente bajo la lente feminista. Akelarre no escapa de esto. Existe una clara lectura que permite señalar a la misoginia y al cristianismo cuales bárbaros morbosos sedientos de sangre, lo cual es propio de una visión contemporánea sobre las supersticiones en la Edad Media. Quedarnos con esa lectura sería reducir la obra e ignorar otras cuestiones que Agüero pone sobre la mesa, tales como la prioridad de la Corona Española por la Santa Inquisición y no por las hambrunas, tratar al País Vasco y su lengua de salvajes, la supremacía española, o la intolerancia por creencias diferentes al cristianismo. Gran parte de estas problemáticas son vigentes.

Actualmente, es bien sabido que en nombre de Dios se siguen cometiendo otro tipo de crímenes que cuentan con el apoyo de la Iglesia Católica. En la secta de “Los Legionarios de Cristo” se  disfrazan de corderos, ocultando sus negros cuernos para usurpar, engañar y violar con la licencia de Dios. Sus actos de pedofilia y evasión de impuestos han quedado impunes por Juan Pablo II, quien a su vez ha apoyado la lucha contra el comunismo en Europa del Este y las dictaduras sanguinarias, tales como la de Agusto Pinochet 2. Incluso hay sacerdotes quienes en contra del aborto hacen apología al feminicidio. 3 Hay tanta violencia en la casa de Dios que no ha sido castigada. ¿Será acaso que el diablo sigue suelto?

Trailer:

Akelarre

1Michelet, Jules, ‘Las brujas vascas, 1609” en La bruja. Un estudio de las supersticiones en la Edad Media, traducción de Rosina Lajo y Ma. Victoria Frígola, Ediciones Akal, México, 2021. 

2La Jornada, “La historia negra de Juan Pablo II, encubridor de pedófilos, canonizado junto a Juan XXIII”, 28 de abril de 2014, consultado el día 14 de octubre de 2021, https://www.jornada.com.mx/2014/04/28/politica/005a1pol

3La Jornada, “Mujeres que abortan ‘no sirven para nada’, dice sacerdote de Monclova”, 13 de septiembre de 2021, consultado el 15 de octubre de 2021. https://www.jornada.com.mx/notas/2021/09/13/politica/mujeres-que-abortan-no-sirven-para-nada-dice-sacerdote-de-monclova/