Un auténtico rechazo
Un auténtico rechazo

Un auténtico rechazo

Crítica de Distancia de rescate (2021), de Claudia Llosa

Por Daniel Ruiz
@tatoruiz

Lo más reciente de la peruana Claudia Llosa, de quien recuerdo ligeramente los argumentos de “La teta asustada” y “Madeinusa”, un par de películas con interesante atmósfera, y sobre todo una impresionante y convincente Magaly Solier, supone todo un acercamiento al mundo de la maternidad, las complejidades del universo femenino, y en particular, lo monstruoso de la naturaleza humana, ligado también a los temas ambientales. Inspirada en un libro homónimo de la escritora argentina Samanta Schweblin, la película se estrenó en la más reciente edición del Festival de San Sebastián entre pomposos comentarios, ánimos refulgentes, y medios que subrayaban la forma en que la directora “ahonda desde el intimismo y la feminidad el género del terror y el suspense” o “la perspectiva poética de los miedos de la maternidad en clave hipnótica”. 

La película inicia con una confusa situación y unas susurrantes voces en off, una conversación de dos entre un niño y una mujer, que nos van llevando a través del encuentro de un par de mujeres en un espacio rural en Argentina. Amanda (la española María Valverde) llega para alquilar una casa de campo y allí conoce a Carola (Dolores Fonzi), una mujer cuyo hijo hace un tiempo atrás experimentó un extraño caso de intoxicación, una situación que los alejó y ahora tiene a Carola en una suerte de confusión con respecto a su papel de madre. Ella le habla de esto a Amanda, que es la típica madre primeriza y ligeramente sobreprotectora, quien también tiene una obsesiva teoría sobre algo llamado “distancia de rescate”, que palabras más, palabras menos, es el espacio que tiene con su hija para dejarla ser, pero al tiempo, la distancia con la que se mantiene alerta ante algún accidente o urgencia.  

Lo anterior se narra en una temporalidad discontinua, apoyada siempre en las voces en off, y en la que la voz femenina es la de Amanda. Este es un recurso bastante literario, que supongo viene del origen, y a mí en particular me crea un auténtico rechazo, porque lo que cuenta es tan confuso, exageradamente descriptivo y repetitivo que es fácil hartarse y perder el hilo. Cuando esta suerte de suspenso narrativo logra superarse, Distancia de rescate toma varios caminos que incluyen reflejar unas relaciones de pareja bastante complejas como la parte más realista, y un camino de tono y resultados mucho más macabros, ligado a secuencias surrealistas, en el que siempre está presente el conflicto de cómo y qué es exactamente ser una buena madre frente a diversas situaciones, que aquí son bastante excesivas. 

Claudia Llosa crea una atmósfera bastante convincente cuando de lograr suspenso se trata, consigue ponernos de vez en cuando inquietos, y aunque sabe moverse en el género al que pertenece su película, usando lugares comunes y los artificios propios del mismo, quiere buscar sorprender con la ambigüedad que trae jugar a juntar realismo y surrealismo, ambientes macabros, e intenciones de pretenciosa búsqueda de una “poesía visual”, ligero erotismo, y algo de denuncia.  

Toda esa rara mezcla termina por crear una amalgama que ni fu ni fa. Un collage deforme y pretencioso, donde, además, las conversaciones y diálogos entre sus personajes carecen de espíritu y de total verosimilitud.

Me da la impresión de que Distancia de rescate adolece de un universo propio porque depende mucho, nuevamente, de su origen literario. A lo anterior se le suma esa manera de vender la película, en la que es fácil identificar un tufillo a condescendencia con los tiempos que vivimos, que son esas confusas y no siempre bien logradas formas de buscar paridad y equilibrio en la industria, el Me Too, y esa idea de insistir en posar como algo más allá de un director o directora de cine, y creerse el cuento de que hacen un cine comprometido con no sé qué asuntos humanos, y no sé qué tantas otras barbaridades lejos del objetivo de hacer cine, y en pro de querer caer bien parados y paradas con eso tan en boga ahora: la corrección política.

Distancia de rescate esta disponible en Netflix

Trailer:

Distancia de rescate