La percepción de lo colombiano
La percepción de lo colombiano

La percepción de lo colombiano

Imagen: La frontera del sueño (1957)

Un repaso por algunas películas del cine clásico colombiano

Por Sebastián Motta
@sebmtt

El diálogo sobre el encuentro de una imagen propia tiene muchas variantes que a través de una constante podrían definir las ideas, conceptos e imágenes que constituyen la percepción de lo colombiano. Aun así, vale la pena aclarar que lo repetitivo no es el carácter orgánico de cualquier cosa, después de todo, nuestras vidas no solo se definen por las rutinas semanales, por eso sería más valioso tener en cuenta el carácter fluctuante de la cinematografía y así observar los intereses de algunas obras cinematográficas que pueden hablar de qué es lo nacional.

La frontera del sueño

Si miramos un poco la historia de los años 40 y 50 nos podemos encontrar con un suceso que define buena parte de lo colombiano. En esta época, el país vivió un periodo de violencia determinante en aspectos sociales, políticos y por supuesto artísticos, y es curioso cómo el cine volteaba la mirada a su contexto, ya que gran parte de los filmes de esta época poco se metían con estas narrativas, La frontera del sueño (1957) de Esteban Sanz y la extraviada Colombia Linda (1955) de Camilo Correa son algunos de los ejemplos de las intenciones creativas del momento; la primera establecía un diálogo sobre la culpa que nada tenía que ver con las problemáticas generales, y la otra ahondaba en lo maravilloso que era lo nacional. Este vacío extraño permitió vislumbrar la necesidad de narrar un diálogo más certero, o más bien centrado en observar lo colombiano a través de un espectro que incluyera las problemáticas del país. Es a razón de esto que la película Esta fue mi vereda (1959) de Gonzalo Canal Ramírez, en la que se abordaba por fin la problemática de la violencia bipartidista y el esparcimiento de las resoluciones del tercer cine, generó una efervescente preocupación por hablar sobre lo propio de manera menos ideal y más denunciante.

Agarrando pueblo

Y si bien es inevitable caer en el pensamiento de que de este punto en adelante únicamente se hablará de la violencia, ya que en parte corresponde a lo que se necesita, hay otro título que merece ser mencionado para entender de qué trata realmente lo colombiano y es Agarrando Pueblo (1977) de Carlos Mayolo y Luis Ospina, que vincula el clamor de resaltar las problemáticas desde una perspectiva más centrada en los participantes, denunciando el uso irresponsable de los afectados y los conflictos del país en torno a otras ideas fuera de las que son necesarias para las personas. 

Colombia linda

Es por esto que la temática no es la violencia, la pobreza ni la desigualdad, sino más bien una mirada más directa a todos los colombianos, la sensación de abandono y ruina que dejó la herida provocada por todo lo que se ha sufrido. Resolución clave en muchas películas colombianas que hablan de las marcas en los cuerpos de los personajes, en sus territorios, en sus historias; y, de manera ideal, también se puede ver la ausencia de estas temáticas en uno que otro cine evasivo.