“Suena más como una anécdota”
“Suena más como una anécdota”

“Suena más como una anécdota”

Crítica de El Comediante (2021 ), de Rodrigo Guardiola y Gabriel Nuncio

Por Karla D. Oceguera
@karlaoce

“Suena más como una anécdota”, le dice el director de cine multipremiado en Cannes, Atom Egoyan, a Gabriel, un pseudocomediante que vive en la Ciudad de México a base de préstamos monetarios que pide a sus amigos. Esta escena muestra y resume la esencia de la película El comediante: una serie de anécdotas, con la aparente ausencia de un arco dramático y una historia que se tambalea entre lo que podría ser un drama ligero, una comedia o incluso una obra de teatro. 

Gabriel se enfrenta a distintas situaciones que a simple vista podrían no estar relacionadas pero, desenvolviéndose en el relato, muestran la profunda necesidad del personaje por encontrar su identidad. Leyre, su más reciente vínculo amoroso, le invita a formar parte de una experiencia intergaláctica. Melisa, su mejor amiga, le pide donar su esperma para que ella pueda tener un hijo. Tanto su economía como su profesión son inestables y, por más que lo intenta, sus proyectos no logran germinar. Gabriel trata de lidiar con su frustración, pero termina cayendo (o creando) circunstancias cada vez más patéticas. 

Nuncio y Guardiola no solo apuestan por un género poco habitual dentro de la cinematografía mexicana, el dramedy, sino que se permiten jugar con la narrativa, explorando momentos un tanto más sensoriales en donde se mezclan cámaras lentas, temperaturas cálidas, brillantina, coreografías de baile y melodías de piano y sintetizadores que pueden llegar a ser un tanto nostálgicas. 

La música es uno de los elementos con mayor fuerza dentro de la película, introduciéndonos justo a esos momentos de introspección y contemplación que el personaje experimenta. Es aquí donde se percibe el background musical de Guardiola, incluso algunas canciones pueden llegar a remitirnos al trabajo de su banda Zoé. 

Además de su particular humor y los gags que se utilizan a lo largo de la película, para mí uno de los mayores logros de El comediante es su estilo narrativo. Sin grandes hazañas o puntos de giro, los directores logran crear un personaje que experimenta la confusión e incertidumbre que alguien propio de ese contexto vive. La historia se centra y se burla de la muchas veces absurda cotidianidad de Gabriel. Un tratamiento humorístico bastante refrescante para la comedia habitual mexicana. 

El hecho de poder ver una apuesta como esta en una plataforma como Netflix me emociona de gran manera, ya que puede llegar a ser un parteaguas para que el mercado de estas grandes industrias comience a aventurarse con narrativas menos convencionales para el público latinoamericano.

Trailer:

EL Comediante